Más impuestos, ¿más pobreza? – Un vistazo a los argumentos del Tea Party Chapín

Caricatura de Fo, tomada de su blog (http://enclavedefo.blogspot.com)

Recientemente mi tío posteó en su página de Facebook un reportaje del New York Times, que despertó en él una duda… ¿Por qué Guatemala no rebaja sus impuestos para atraer más inversión y generar más empleo? Esto dio origen a una pequeña discusión entre algunos de sus amigos y familiares en Facebook (bueno, pequeñísima, de sólo cuatro personas).  Por un lado estoy yo, que opino que Guatemala de hecho necesita aumentar los ingresos del Estado para atraer inversión y empleo, argumentando que un Estado con más recursos podrá invertir en educación, salud, infraestructura y seguridad, que son factores claves para atraer inversión. Por el otro lado, secundando el argumento de mi tío, hay dos personas, quienes opinan en concordancia con los dogmas que defienden quienes Juan Luis Font llama el “Tea Party guatemalteco“.  Hay un argumento central que resumiré en las siguientes líneas:

Los países que han “salido de la pobreza” lo han hecho atrayendo capitales, mediante tasas impositivas menores que las de sus competidores, además de certeza jurídica para la inversión. El Estado es ineficiente, mientras el sector privado es eficiente. Además, mucho del dinero se pierde en corrupción, y a más impuestos, mayor corrupción.

Mi respuesta es que la transparencia y el incremento en la recaudación no necesariamente son incompatibles. Afirmar lo contrario es una falacia evidente. Por otro lado, el argumento que más me llama la atención, y que se repite de manera constante es ese que dice que “los países que han salido de la pobreza lo han hecho con tasas impositivas menores”. ¿De dónde viene este argumento? ¿Qué países “eran pobres” y ahora “salieron de la pobreza”? ¿Estamos hablando de países que han crecido económicamente, y por lo tanto salieron “colectivamente” (wink wink) de la pobreza? ¿O nos referimos a países en donde antes había más pobres, y ahora hay menos?

De mi parte, me parece que lo fundamental no es tanto que la economía de un país sea grande, como que sus habitantes tengan, uno por uno, los recursos suficientes para vivir de manera digna. Por lo tanto, para mí, un país que “sale de la pobreza” es aquel en el que se reduce la cantidad -o el porcentaje- de habitantes pobres. Reconozco, sin embargo, que para que esto pase, una condición necesaria, más no suficiente, es que la economía crezca de manera sostenida. Además de esto, es necesario que este crecimiento beneficie a la mayor cantidad de personas, para lo cual se requieren tasas impositivas progresivas -es decir, aquellas con las cuales el Estado recauda más de quienes más tienen o producen-, acompañadas de programas sociales de combate a la pobreza y servicios públicos eficientes -que le garanticen oportunidades a quienes menos tienen o producen-.

De esta manera es como llego a la conclusión de que el argumento “menos impuestos, menos pobreza” es falso. No obstante, para no quedarme con la duda, decidí buscar datos duros que sustentaran mi posición. Los que encontré son simples, y por supuesto se requiere un análisis mucho más profundo para darme la razón, pero veamos…

La siguiente gráfica permite analizar la relación entre dos variables. Porcentaje de población por debajo de la línea de pobreza, e ingresos tributarios del Estado como porcentaje del PIB. Los datos fueron tomados de Wikipedia, en donde se cita como fuente al CIA World Factbook para la pobreza, y la Heritage Foundation para los impuestos. Me fijé únicamente en los países de América Latina y el Caribe, porque ofrecen un parámetro de comparación más real (y porque, en cierta forma, compiten entre sí por la inversión extranjera, lo cual es clave en el origen de la discusión en Facebook).

La gráfica es clara. No parece existir proporcionalidad entre el porcentaje del PIB que un Estado recauda en impuestos, y el porcentaje de su población que está por debajo de la línea de pobreza. De hecho, parece que la relación entre ambas variables de proporcionalidad inversa… Es decir, pareciera que a más impuestos, menos pobres.

Hay muchos otros elementos que deberíamos tomar en cuenta. Variables como transparencia, eficacia, y eficiencia en el gasto público son determinantes, y no las incluyo en esta entrada. Sin embargo, está claro que reducir impuestos no reducirá la pobreza.  Discusiones como esta son pertinentes para Guatemala, particularmente en un momento en el que el nuevo Gobierno está por empezar una dura batalla por, precisamente, aumentar los ingresos del Estado.

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Acerca de Hugo Novales Contreras

Politólogo. Un poco socialdemócrata, un poco liberal social, un poco demócrata cristiano y un poco anarquista. Pero intenta ser realista.

Un comentario

  1. Aquí una entrada de otro blog, elaborada por alguien con más y mejores conocimientos de finanzas públicas que yo, sobre el mismo tema: http://economiaydesarrollo.wordpress.com/2011/08/24/hablemos-de-reglas-fiscales/

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