>(Ensayo) El sistema político de Ecuador: Legitimidad sin eficacia

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El sistema político de ecuador antepone, en cierto sentido, la legitimidad por sobre la eficacia. La legitimidad de un sistema que se presume democrático, está generalmente basada en el voto popular. En Ecuador, el voto es ejercido con relativa libertad, y es importante mencionar que los ecuatorianos pueden formar partidos políticos y proponer candidatos con mucha facilidad. En la elección de 2002, participaron un total de 86 organizaciones políticas.[1] La legislación es sumamente flexible en este sentido, y permite que cualquier ciudadano sea propuesto como candidato ad hoc si cuenta con el apoyo del 1% del padrón electoral de la circunscripción.[2] Cada provincia elige a un prefecto, quien preside el consejo provincial, el cual cumple labores ejecutivas del alcance provincial. Esta figura, establecida en la Constitución vigente (que data de 1998) permite a las provincias cierta autonomía del gobierno central, en la toma de decisiones políticas, y hace que las mismas resulten más legítimas en tanto son tomadas de manera más pertinente con respecto a las necesidades locales. Estas formas de elección dan origen a un sistema que privilegia la representación fraccionaria, lo cual parece congruente en un país con 27 comunidades indígenas distintas que están, hasta cierto punto, segregadas geográficamente.[3] Encontramos que para 2003, tras 25 años de democracia formal, la mayor parte de los ecuatorianos prefería el sistema vigente por encima de otras formas de gobierno.[4] El sistema es entonces aceptado por la población, condición necesaria y casi suficiente para considerarse legítimo.

Sin embargo, esta elección legítima de representantes no ha resultado en una gestión pública eficaz. De hecho, Ecuador ha sido gobernado por 7 presidentes desde 1996 (el período legal es de 4 años), dos de los cuales fueron depuestos por el Congreso Nacional por las causas de “incapacidad mental” y “abandono del cargo”.[5] Desde 1978 se han realizado seis consultas populares a nivel nacional, de las cuales cuatro se realizaron en los últimos 14 años.[6] Estamos entonces ante un sistema político sumamente legítimo, pero ineficaz, si tomamos en cuenta que la población parece no sentirse satisfecha con las decisiones puntuales de los gobernantes, pero acepta el sistema que los lleva al poder.

Esto se relaciona con la característica ya mencionada de que el sistema político ecuatoriano privilegia la representación fraccionaria. Dado que el sistema permite la atomización de las organizaciones políticas, los presidentes llegan al gobierno sin una base partidaria sólida en el Legislativo, el cual tiene el poder, por prerrogativas constitucionales, de deponerlo.[7] Esto deja al Ejecutivo en una situación de vulnerabilidad, además de dificultar la negociación política entre los dos poderes. La elección de los prefectos provinciales es otro elemento que dificulta la eficacia de las políticas públicas, en tanto permite que la agenda de gobierno local no coincida con la agenda del gobierno central.

A esto hay que agregar que Ecuador existen una serie de identidades étnicas y regionales que se superponen a la identidad nacional. El sólo hecho de que las comunidades amerindias del Ecuador se identifiquen y sean reconocidas por el Estado como pueblos y nacionalidades, es una señal de la fortaleza de dichas identidades en relación a la identidad nacional. Esta heterogeneidad tiene como resultado una grave contradicción entre los intereses de los grupos étnicos particulares, los intereses de poblaciones regionales y los proyectos nacionales.

Lo anterior pone en entredicho la viabilidad del sistema político ecuatoriano, así como la misma viabilidad del Ecuador como estado. En un país con 86 organizaciones políticas que optan a cargos públicos, y con 28 grupos étnicos (a las 27 nacionalidades y pueblos indígenas se agregan los mestizos y los afrocaribeños), y con una geografía que varía desde la costa caribeña hasta las alturas de la sierra andina (lo cual resulta en una heterogeneidad de las características productivas de cada provincia) ¿es viable y sostenible una figura de representación nacional como la del Presidente? ¿Será eficaz y legítima la legislación de carácter nacional emitida desde un único Congreso Nacional para una sociedad con necesidades y valores plurales? Ecuador continuará siendo un símbolo latinoamericano de inestabilidad política en tanto no adopte un sistema político que se acerque más al confederalismo que al actual unitarismo, que permita la toma de decisiones eficaces en el marco de un gobierno legítimo.

Bibliografía:
· DE LEÓN T., Jorge. La democracia real versus la democracia idealizada. Ecuador de 1978 a 2003. Política, otoño, No. 42. Universidad de Chile. Santiago, Chile. En http://www.inap.uchile.cl/cienciapolitica/rev-politica/42/d-ecuador.pdf
· COMISIÓN ANDINA DE JURISTAS, Situación de la Democracia en Ecuador – Documento Preliminar- Lima, 2005. En http://www.cajpe.org.pe/Banners/Texto/ECUADOR_democracia.pdf
· http://www.codenpe.gov.ec/swf/Nacionalidades%20y%20pueblos.swf
· http://www.presidencia.gov.ec/modulos.asp?id=199
· Constitución Política de la República del Ecuador , en http://pdba.georgetown.edu/Constitutions/Ecuador/ecuador98.html
· ANDALUZ, José. Las consultas populares no son nuevas en el país. El Correo, edición en línea. 13/4/2007. http://www.diariocorreo.com.ec/
· ANDALUZ, José. Las consultas populares no son nuevas en el país. El Correo, edición en línea. 13/4/2007. En http://www.diariocorreo.com.ec/archivo/2007/04/13/las-consultas-populares-no-son-nuevas-en-el-pais

[1] DE LEÓN T., Jorge. La democracia real versus la democracia idealizada. Ecuador de 1978 a 2003. Política, otoño, No. 42. Universidad de Chile. Santiago, Chile. P.102
[2] Ídem, 108
[3] Consultar http://www.codenpe.gov.ec/swf/Nacionalidades%20y%20pueblos.swf
[4] DE LEÓN T., Jorge. La democracia real versus la democracia idealizada. Ecuador de 1978 a 2003. Política, otoño, No. 42. Universidad de Chile. Santiago, Chile. P 98
[5] COMISIÓN ANDINA DE JURISTAS, Situación de la Democracia en Ecuador – Documento Preliminar- Lima, 2005. P. 2 y http://www.presidencia.gov.ec/modulos.asp?id=199
[6] ANDALUZ, José. Las consultas populares no son nuevas en el país. El Correo, edición en línea. 13/4/2007.
[7] Constitución Política de la República del Ecuador, art. 140, No. 1

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11 comentarios en “>(Ensayo) El sistema político de Ecuador: Legitimidad sin eficacia

  1. >Ecuador si muestra una necesidad de un cambio en su sistema, con eso estoy de acuerdo. Por lo menos un contrapeso de poder, para que las politicas que se lleven a cabo sean constantes. Que entre un Presidente sin terminar un minimo periodo de gobierno no es funcional, esta algo asi como cuando estaban las dictaduras que era golpe de Estado tras golpe de Estado. Ecuador en este caso no puede estar cambiando de Presidente como que fuera pañal. Imaginense que el congreso de Guatemala tuviera la facultad de quitar al presidente, seria un caos.

  2. >Hola Hugo!!Como bien lo mencionaste Ecuador es conocido como el país más inestable de América Latina, por sus constantes violaciones a su constitución. Y con el actual gobernante el futuro de este país no pinta nada bien. Recordemos que Rafael Correa al asumir la presidencia de su país no juro sobre la constitución lo cual si bien no demuestra un delito es la expresión de una persona que se cree por encima de la ley. Se basa en eso debido a su fortaleza en las encuestas, y por eso se hace llamar revolucionario pero lo único cierto es que es más de lo mismo. Para que sea revolucionario debería de hacer lo que muchos analistas han expresado, y es empezar a respetar la constitución aun cuando esta no le convenga.

  3. >Es importante que en Ecuador se presente una política que no sea cambiante, es decir, una política que se lleve a cabo de una manera mas constante para buscar legitimidad y no cambiar y cambiar sin pensar enlas consecuencias que esto trae no solo a unos cuantos sino a la población en general.

  4. >La gran diversidad que existe en el país no permite que en realidad exista un gobernante que vele por cumplir las necesidades de todos, creando así un gran descontento en la población; y esto termina debilitando las políticas.Estoy de acuerdo en que se necesita ese cambio en el sistema, que permita la legitimidad del gobierno y asi no tener que cambiarlo antes de que los 4 años acaben.

  5. >me parece que ecuador es una democracia que ha tratado de ser legitimizada a través de procesos como las elecciones y las consultas a la poblacion, sin embargo, me parece que debido a la diversidad cultural de este pais es muy dificil que en la figura de un presidente se puedan reflejar los intereses de cada uno de los grupos que existe, por lo que valdria la pena evaluar un cambio en el sistema politico para que sea un verdadero reflejo de los intereses de la sociedad

  6. >Ecuador es muy similar a Guatemala, el período legal para gobernar es de 4 años, las elecciones son fraccionarias, existen mayorias indigenas y varias etnias, presidencialismo, etc. Y otra similitud, es que no han encontrado establecer o formalizar la democracia o el sistema politio adecuado para evitar esa “inestabilidad” que ya mencionaron todos. Creo que tanto a Ecuador como a Guatemala le falta tiempo y sabias decisiones para tener un buen sistema o una buena democracia.

  7. >Hugo Novales, Ahora si, con respecto a tu pais Ecuador, concuerdo con nuestros companeros al decir que si es realmente necesario un cambio en la institucionalidad de este Estado. Ecuador y Guatemala podrian ser un excelente ejemplo de como un modelo de gobierno no puede ser generico o aplicable a todas la realidades, ambos paises como vos mencionas son plurales en varios aspectos por lo tanto el modelo de Estado que existe no es funcional y se ve reflejado en la imagen de inestabilidad que se tiene de ambos. Es necesario un cambio pero la pregunta seria cuan factible es en este momento realizarlo?

  8. >Me atrevo aponer en duda el grado de democracia de un sistema político que permita participar en las elecciones a 86 asociaciones políticas. Duverger dice que los partidos políticos aseguran un encuadramiento ideológico de los electores. Los partidos políticos son indispensables para que los electores puedan saber más o menos las opciones políticas que desean. Ahora yo me pregunto ¿Cómo los ciudadanos van a saber si tomaron la decisión correcta cuando no esta dentro de sus posibilidades conocer a todas sus opciones? ¿Cómo van a saber cuál partido político va a representar realmente sus sentimientos, sus aspiraciones, sus ideas, si todos alzan la misma bandera ideológica? Entre más partidos políticos, menor competitividad electoral. Menor competitividad electora, menor grado de democracia. Por lo menos así lo veo yo.

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