Estudio de ASIES: Análisis de la unidad partidaria en el Congreso de Guatemala

Los vínculos entre los diputados. No se incluye en el estudio.

Los vínculos entre los diputados, según registros de votación. (Esta imagen no se incluye en el estudio)

Ayer, 12 de noviembre, presentamos un nuevo estudio en ASIES. El estudio Análisis de la unidad partidaria en el Congreso de Guatemala. Prioridades legislativas, transfuguismo y pertenencia distrital,  utiliza el análisis de redes sociales, con información de los registros de votación del Congreso de la República, para examinar el comportamiento de los diputados pertenecientes a los principales bloques que integran el Congreso de la República, específicamente en la legislatura 2012-2016. Particularmente, analiza el nivel de unidad con que votan en torno a temas específicos, para así determinar las prioridades de política pública que tiene cada uno de los bloques. También analiza las diferencias en la unidad en la votación entre los bloques de diputados en función de su integración original, derivada de las elecciones de 2011, y la integración de los bloques a noviembre de 2014, para determinar el efecto que el transfuguismo tiene sobre la unidad partidaria. Asimismo, evalúa las diferencias en la unidad de votación entre los diputados electos por lista nacional y los diputados electos por listado distrital.

Descargue el estudio aquí (o en el sitio web de ASIES).

Descargue la base de datos utilizada aquí (o en el blog de Javier Brolo).

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¿Quién le pone el cascabel al diputado?

Foto: Soy502

La separación entre los organismos Ejecutivo, Legislativo y Judicial, privilegia el accountability (la obligación de rendir cuentas) horizontal por sobre el vertical. El accountability vertical consiste en la obligación que tienen las autoridades de rendir cuentas a la ciudadanía, cuya manifestación más concreta es el sometimiento a elecciones regulares. El accountability horizontal se refiere a la rendición de cuentas entre las autoridades mismas, usualmente concretado en un sistema de pesos y contrapesos –checks and balances- que limita la capacidad de uno u otro organismo de posicionarse como superior a los demás.

La reciente denegatoria, por parte de la Corte Suprema de Justicia, del antejuicio contra el diputado Gudy Rivera, señalado en un evidente y flagrante tráfico de influencias, es apenas una muestra de que el accountability horizontal en Guatemala no funciona.

La salida estratégica para la ciudadanía sería exigir cuentas a través del voto. Sin embargo, el sistema electoral actual, con distritos grandes –Rivera encabezó una gamonal lista de 11 diputados en la elección anterior-, listados cerrados –el partido, y no el ciudadano deciden quien va primero- y ausencia democracia interna en los partidos, prácticamente garantiza que diputados que sirven bien a las cúpulas partidarias, a costa de la justicia y la ética, sean casi seguramente reelectos.

En ese sentido, si las autoridades del OJ eligen no antejuiciarlo, y el voto de la ciudadanía no es suficiente para sacarlo del Congreso, ¿a quién rinde cuentas un diputado?

Columna publicada en Diario Digital el 18 de noviembre de 2014